Ahora todo se trata de un lucir un rostro impecable. Como habrás notado, en el mundo de la belleza uno de los puntos más importantes a destacar en cualquier look es una piel de aspecto lisa y luminosa. Es por eso que existen productos de maquillaje como el primer, especialmente creado para lograr ese acabado perfecto. Este aliado beauty puede garantizarte un cutis espléndido y radiante de publicidad. ¿Cómo? Seguí leyendo para descubrir cómo utilizarlo.

Las prebases, o primers, son cremas o fluidos que dejan lista la piel antes de la aplicación de maquillaje. Lo que hacen es reducir ópticamente el tamaño de los poros y las arrugas, disimulando todo tipo de imperfecciones como granitos, rojeces o marcas. Además, contribuyen a que la base fluya correctamente por el rostro y alargan la duración del make up. ¿Suena bien, no? ¡Claro que sí! Y por todas estas cualidades increíbles es que, hace unos años, se convirtieron en furor. De hecho, hay muchos expertos que recomiendan utilizarlas solas, sin aplicar base después, para obtener un estilo más natural. Esto es ideal si no te gusta verte muy cargada o no tenés tanto que ocultar.

Cuándo y cómo aplicar la prebase

Si tenés la piel más bien oleosa y brillante, no esperes más para incluir un primer en tu neceser. Esta joya beauty va a ser fundamental cuando tengas fiestas, casamientos o cualquier evento importante. Buscá una prebase matte que te mantenga a salvo del brillo y el exceso de sebo por horas. Infallible, de fórmula matificante, corrige, perfecciona y ayuda a mantener el maquillaje.

La aplicación de este producto, que ha cosechado tantas fanáticas alrededor del mundo, es muy sencilla. Lo primero que tenés que hacer es limpiar e hidratar tu cutis profundamente. Una vez que tu rostro haya absorbido la crema humectante, aplicá una pequeña cantidad de primer desde el centro hacia los extremos. Hacelo con suaves movimientos circulares. La clave está en empezar con muy poquito producto y sumar a medida que tu piel lo vaya necesitando. Colocalo con la yema de tus dedos o una brocha pequeña, lo que te sea más práctico. Dejá que se asiente unos instantes y ya estarás lista para seguir con tu rutina habitual de maquillaje. Si querés asegurarte un resultado infalible, una vez que hayas terminado, usá un polvo compacto de máxima duración como el Infallible Face Powder y terminá así de sellar cualquier make up.

¿Ya te convertiste en fan del primer como nosotras?