Contorno maquillaje

Seguramente te acuerdes de cuando Kim Kardashian revolucionó el mundo beauty con la técnica de contouring. Enseguida sus hermanas le siguieron los pasos y, de pronto, su maquillaje era la marca registrada del clan más famoso del mundo. Como todo lo que hacen, y porque esta técnica busca resaltar lo mejor de cada rostro, el contorno de maquillaje llegó para quedarse. Lograrlo parece difícil y sólo para profesionales, ¡pero te aseguramos que no! Seguí estos pasos fáciles para convertirte en en una experta del contouring.

De qué se trata el contorno de maquillaje

Esta técnica se encarga de resaltar o afinar los rasgos faciales aplicando iluminador y tonos oscuros, logrando así un juego de luces y sombras que definirá y estilizará las facciones. Cada rostro es distinto y todas sabemos qué rasgos queremos potenciar y cuáles disimular. Así que es importante que tengas esto en cuenta para ajustar todos los trucos a tus propios gustos. Ahora sí, ¡manos a la brocha!

Pasos para el contouring perfecto

1- Es muy importante preparar la cara antes de empezar con el proceso. El contorno es una técnica que lleva muchas capas y productos, y va a ser necesario que el rostro esté disponible para absorberlos. Para esto, limpiá profundamente tu rostro y empezá esta rutina de maquillaje aplicando un primer. Prepará tu piel con el Infallible Primer  que la dejará suave y lista para avanzar al siguiente paso.

2- Colocá una primera capa de la base Infallible Pro Matte que más se ajuste a tu tono de piel. Aplicala marcando puntos en el mentón, nariz, frente y mejillas y luego fundila con tus dedos desde el centro hacia afuera.

3- El producto ideal para contornear el rostro es la paleta Infallible Sculpt Palette, que cuenta con los dos tonos, claros y oscuros, que vas a necesitar. ¡Todo en uno! Con su textura polvo-crema, se integra genialmente en la piel. Utilizá una esponja en vez de pincel, que te dará el acabado sutil que necesitás. ¿Por dónde empezar? Lo primero es iluminar marcando pequeñas líneas en las zonas de nuestra cara donde naturalmente se posa la luz: debajo de los ojos, en la punta del mentón, entre las cejas y en las esquinas de la nariz.

4- Fundí los puntos de iluminación con la esponja dando suaves golpecitos. Asegurate de no sacar el producto, sino fusionarlo con tu base. ¡Ahora sólo falta contornear!

5- Para las partes que quieras ocultar, asegurate que el polvo sea solo dos tonos más oscuro que tu piel, así no queda demasiado pronunciado para vos. Trazá el contorno de tu cara siguiendo el largo de la línea de tu pelo, los pómulos y los costados de la nariz. También podés marcar la mandíbula y el hueso de la nariz. Ahora sólo queda volver a fundir con la esponja. ¡Y listo! Prepará la cámara que esta técnica es ideal para sacarse un millón de selfies.